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PEDREGALES Y ALFORJAS DEL CAMINANTE

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 TAGS:undefinedCartas a Arthemis

La playa, constituye para mí un gran recuerdo. Caminaba en su muelle, tirando el cordel para pescar sardinas, en el anzuelo colocaba siempre pequeñas lombrices que eran muy apetecidas por los peces, porque hacían grandes movimientos. De nada valen mis recuerdos, en la finca me levantaba muy temprano para tomarme una jarra de leche pura en el refrigerador, esto, sucedía en Santa Bárbara del Zulia, luego subía en una camioneta una larga carretera hacia La Grita, allí en el seminario Kermaria, tuve la oportunidad de tomar mis primeros pininos en política, a la vez, asistir a misa para verle las piernas torneadas de las jóvenes estudiantes del liceo militarizado Jáuregui.
He sobrevivido a la historia, cuando tenía ocho años, mi padre me llevó a un mitin donde el orador era Rómulo Betancourt, me levantó fuertemente y sobre sus hombros escuche aquella alocución, al poco tiempo, Carlos Andrés Pérez y el joven Rómulo, iban a Ciudad Ojeda a la pequeña finca de Los Ferrer para reunirse con la comunidad, de allí salió el gobernador del Zulia, uno de los primeros en la era democrática, Luis Vera Gómez. Mi padre trabajaba en las petroleras y mi madre tenía que levantarse muy de madrugada a prepararle su vianda de aluminio.
Siempre viajábamos de noche, cruzábamos el Estado Lara y en esos caseríos solitarios como El Tocuyo, iba a la capilla a prenderle una velita al santo y ya los campesinos de la zona, arreaban sus mulos y burros a buscar la carga para venderla en los mercados. Dormíamos en un pequeño hotel y en la mañana un café en las mesas del sitio.
Mucha gente del Estado Vargas, reside en Barquisimeto. Me gusta caminar por sus calles y me siento libre al ver sus paisajes.
Me emociona ver sus mujeres, con sus largas cabelleras y mano abierta para saludar, al igual en El Tigre, salía a predicar en las tardes junto a jóvenes de una Iglesia Evangélica Libre.
Así, la existencia es una verdadera dulzura en el túnel del tiempo, pero, todavía deseo comparecer ante la justicia para encontrarme a una anciana igual que yo, es un mapa personal, donde el encanto se presenta como las olas del mar. Que épocas, distintas épocas para describir un existir. No olvides que te amo y debes estar presente, lejos de mí, no haces nada, los espíritus se apagan en el tiempo y adormecen.
Una de mis aspiraciones es volver a San Felipe y Barquisimeto, recorrer sus calles y marcar de nuevo mi camino.
Poco, me gusta ver las olas del mar llorar, su espuma es como lágrimas que quebranta mi alma ante tantos recuerdos, allá en Tamare, Ciudad Ojeda, las monjas me buscaban para pasar la tarde con ellas en su recinto privado y luego mamá me dejaba ir a casa de los quíntuples Prieto Cuervo.
En la vida política, solo dos hombres me sorprendieron Hugo Chávez Frías y Carlos Andrés Pérez, a ambos lo conocí personalmente y me dieron a conocer el valor de nuestra democracia.
Ya son las doce, es medianoche, el himno nacional de nuestra República Bolivariana marca la hora, escribo más allá de la medianoche, leyendo un poco y tecleando.
Algo que no puedo resistir, es la malcriadez de mis dos hijos hacia mi persona, su abuso. No tolero, ver a personas de la Tercera Edad manipuladas y ultrajadas por sus hijos y nietos, no los dejan recrearse. Los hijos esclavizan a sus padres.
Me gusta, ir a degustar unos panes en la calle Vargas de Barquisimeto, dar una vuelta por el Sambil y luego irme al hotel a descansar. Días para hacerse presente.
Ver las parejas, ya mayores tomarse de la mano y caminar largos trayectos y besarse, tomarse un café y un dulce en un café, luego amarse, tocar sus cuerpos. Es el derecho a existir, a vivir.
Los hijos no deben esclavizar a sus padres, menos a su madre, mi hija rompió mi matrimonio y quebró mi vida conyugal, se encargó a criar a mis nietos. Esto no es una queja, sino una reflexión, veo, personas mayores esclavizadas y mueren a menguas olvidadas por sus propios hijos, pero, todo es amor.
Aura, Solange, Lina, mis mejores amistades se fueron a cuidar a sus nietos y se alejaron. Igual que María y Zoraida, nadie ama su libertad íntima y pública, les agrada ser esclavizados.
Estuve estudiando por tres años la cultura hindú y algo de tibetano, dos encrucijadas y un solo camino. En mi viejo Dodge Dart viajaba hacia la ciudad capital y estacionaba el vehículo frente a la embajada iraní y dormía en el templo de los Hare Krisna, cada viaje eran tres noches sin dormir, pero la comida era muy apetecida por propios y extraños.
Actualmente, no asisto a ninguna secta evangélica, hay mucha competitividad entre los evangélicos y rivalidad, en un solo sector se fundan más de tres templos y ninguno guarda la doctrina de mi Señor, por esta actitud y otros perfiles, la ira de Jehová se cierne sobre Venezuela. Me forme en ellas y estoy bautizado en la principal de ellas, la Hermandad de los Hermanos que se Congregan en el Nombre del Señor.
Se debe trascender en lo espiritual. La verdadera oración nos eleva a un plano tridimensional de una realidad evocativa, es ir más allá de una verdad simple, jamás he tenido una pareja para llegar al Ninarva, a la omnipotencia espiritual, al Jesús que siempre anhelamos y está presente en el alma de una manera racional, en plena conciencia, es muy hermoso esto. El ser humano, solo está dedicado a los asuntos de carácter terrenal, ahora al comercio. Luego confrontar la muerte, sin importarle la existencia.
Mis amigas, simplemente amigas, no desean comprometerse con el destino espiritual de cada alma, viven engañadas en sus sentidos, no quieren aplicar la virtud en sus pasos por la vida, la mujer de hoy, esta materializada, nada le importa, solo camina y camina y no se detiene para llenar sus alforjas.
Nuestra existencia se encuentra llena de prioridades, nunca debemos estar en el exilio, tenemos siempre un gobierno espiritual y otro material. Pero, la escuela neo testamentaria imparte en nosotros una nueva lengua, como expresarnos y como conducirnos, hay que hacer un gran esfuerzo para hacer prevalecer la cultura cristiana, tener una influencia liberadora en nuestros corazones.
Nuestra conciencia, jamás debe ser influenciada para ser colonizada, debemos saber vivir y amar a nuestras mujeres y sí tenemos vida en pareja mucho más. Es necesario mantener nuestra mente libre y mantener viva la cultura que recibimos, con verdadera pasión. En este sentido, la educación es fundamental, estamos en un gran refugio, la gran patria que nos dio Francisco de Miranda y Antonio José de Sucre y quién el Precursor y Generalísimo le llamó Colombia y que José Antonio Páez se le ocurrió dividirla para fragmentar la historia republicana. No dejemos que el enemigo de nuestras almas fragmente los sueños, dejemos que ésa verdad impregne el corazón y el alma que reverdece bajo el manto de las civilizaciones antiguas.

 

 

 

 

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