Avisar de contenido inadecuado

Inglaterra, precisa los talones económicos de Suramérica

{
}

Aventis
 TAGS:undefined
Los burócratas globales, ven en peligro su relación con los Estados Unidos de Norteamérica porque su transparencia, responsabilidad o, simplemente no tienen autoridad para hacerlo ante los desajustes financieros que ellos mismos han provocado y, las motivaciones de guerra que observamos en Tierra Santa.
El cierre de las normas regulatorias conocidas como Basilea III estaba previsto que se hiciera en el pasado mes de enero, pero lo impidieron diferencias de criterio entre los supervisores norteamericanos y algunos países de la Unión Europea, especialmente Francia y Alemania, sobre el papel de los modelos internos de los bancos para detectar el nivel de riesgo de sus operaciones.
El gran problema de la banca internacional son los porcentajes de ganancia y, las negociaciones que alrededor de él, se producen. Para los franceses, esos modelos internos de intervención tienen que negociarse para aplicar proyectos estándar en Europa y Latina, ahora, entrelazados con la mirada puesta en Asia, Indonesia y Filipinas.
Pero, con la llegada de Donald Trump se prioriza las instituciones financieras en el entendido de avanzar a un crecimiento más lento en EEUU y, que la reserva federal sume su capital a los planes hacia Suramérica, buscando franquicias comerciales que sean más honestas y limiten la actuación de los delatores económicos.
Pero, más allá, nos encontramos con el calentamiento global.
Estos son asuntos relativamente menores. ¿Pero cómo reaccionará Trump cuando los científicos del gobierno publiquen su próximo informe sobre el calentamiento global? ¿Qué hará cuando la Oficina de Estadísticas Laborales anuncie que ha aumentado el desempleo? Todavía no hemos digerido las enormes consecuencias que implican la negación y la deformación de los hechos de Trump. Se dice que la primera víctima de la guerra es la verdad. En una época de guerra cibernética, la verdad es un objetivo primordial. Cuando el objetivo de tu enemigo es sembrar la confusión, es mucho más importante que el presidente de Estados Unidos tenga la credibilidad suficiente para refutar las mentiras. Es un imperativo de seguridad nacional.
Trump es una fuente de propaganda salvaje y además recurre a cualquier medio para demostrar que su propaganda es verdadera, aunque no lo sea. Un ejemplo es su veredicto sobre los resultados de las elecciones de 2016. Hillary Clinton consiguió casi 3 millones más de votos que Trump, pero él sigue insistiendo en que hubo de 3 a 5 millones de votos amañados. Es difícil inventar un "hecho más alternativo" que éste.
Lo que nos lleva a la última regla: el orgullo debe prevalecer sobre todo lo demás. Debido a que perdió el voto popular, el presidente no puede contener el impulso persistente de contrarrestar las dudas sobre la legitimidad de su victoria. Trump siempre tendrá la tentación de decir que hay corrupción cuando no existe o de afirmar que el sistema está amañado. De este modo, pondrá continuamente en duda el estado de derecho en el país que dirige. Los que quieran dañar la posición y la reputación de Estados Unidos no necesitan mover un dedo. Trump lo está haciendo por ellos. Como dijo Napoleón: "No interfieras nunca con tu enemigo mientras está cometiendo un error".
Una de las frases que más se repiten en las actas de la Reserva Federal es la "dependencia" de su estrategia monetaria de la evolución de ciertos datos macroeconómicos.
Siendo esto cierto, su política monetaria se ha visto moldeada por factores no cuantitativos relacionados con la situación económica y política de carácter global. En el caso de otros bancos centrales, nunca se ha hecho mención tan expresa a la dependencia de los datos concretos, pero esto podría cambiar en el caso del Banco de Inglaterra.
El proceso de salida de la Unión Europea marcará significativamente la evolución de la economía británica en los próximos años. La práctica totalidad de los analistas y estrategas esperan que la incertidumbre y los cambios en los acuerdos de comercio con Europa supongan un freno. La postura negociadora del Gobierno británico tampoco ayuda a reducir la inquietud.
En este escenario, el Banco de Inglaterra se ve en la obligación de ofrecer las condiciones monetarias necesarias para mantener la estabilidad financiera del país y, si es preciso, aplicar medidas de impulso a la economía.
Una de las variables que sí está viéndose afectada es la inflación. A la fuerte devaluación de las divisas y su impacto directo en las importaciones se ha unido el rebote en las materias primas y la recuperación de la inflación en otros países que se está trasladando con rapidez al índice de precios británico.
Venezuela, por la torpeza de sus economistas juegan a lo negativo.
El fuerte repunte de la inflación y la resistencia del crecimiento económico garantizan que el Banco de Inglaterra no modifique los tipos de interés en sus próximas reuniones. Es previsible que en breve el propio Banco de Inglaterra tenga que revisar al alza sus previsiones de crecimiento e inflación a tenor de los datos acumulados en 2016 y de lo que apuntan los indicadores adelantados. Esta revisión al alza de las previsiones podría traducirse en una reducción paulatina de su programa de compra de activos QE, endureciendo poco a poco las condiciones monetarias.
La próxima revisión será en este último trimestre de 2018.
La situación actual de la economía británica se correspondería con una política monetaria más restrictiva y con la implementación de las primeras subidas de tipos. Sin embargo, sin que haya empezado todavía el proceso de negociación con Europa, el Banco de Inglaterra se mantendrá a la espera de ver qué rumbo toman las principales variables económicas. Si se mantiene el buen tono actual y inflación supera con fuerza el 2 y 3%, no es descartable que se vea forzado a actuar, aunque posteriormente tuviese que revertir cualquier medida restrictiva. Por otro lado, si aparecen los primeros síntomas claros de desaceleración económica, tendrá suficiente capacidad de maniobra como para incrementar su actual política monetaria expansiva.
Los datos, más que nunca, serán los que determinen las decisiones del Banco de Inglaterra a partir del mes de mayo 2018.

 

{
}
{
}

Deja tu comentario Inglaterra, precisa los talones económicos de Suramérica

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre